ALETEIA

jueves, 3 de enero de 2013

Y son esas mismas ansias de Dios las que traen los tres Magos desde Oriente hasta aquel humilde pesebre.



Para bendición de tiempos desarraigados,193
en este Nazaret
Dios trae Salvación a las familias;
allí donde los hombre se consagran a Schoenstatt,
el quiere regalar con clemencia
santidad de la vida diaria.

En el pobre y pequeño343
establo De Belén,
das a luz para todos nosotros
al Señor del mundo.
Tal como muestras al Niño a pastores y reyes
Y te inclinas ante El adorándole y sirviéndolo,
así queremos con amor
Ser siempre tus instrumentos
y llevarlo a la profundidad del corazón humano.
   (Hacia el Padre.P.José Kentenich)         


 Pero también hay una santa inquietud, la que se manifiesta en el creciente anhelo de entablar amistad con el Dios envuelto en pañales. Un deseo que ha estado igualmente presente en la historia desde aquella hora en Belén: la descubrimos en el corazón de María Santísima y el pecho de san José; la encontramos entre los pastores que, movidos por ella, abandonaron su campo de pastoreo para dirigirse al establo, Y son esas mismas ansias de Dios las que traen los tres  Magos desde Oriente hasta aquel humilde pesebre.
P. José Kentenich Homilía 25 de diciembre 1963

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