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miércoles, 14 de agosto de 2013

Dogma María fue asunta al cielo en cuerpo y alma (de fe).



La asunción corporal de María a los cielos
a) Dogma María fue asunta al cielo en cuerpo y alma (de fe).


Pío XII, después de haber consultado oficialmente el 1 de mayo de 1946 a todos los obispos del orbe sobre si la asunción corporal de María a los cielos podía ser declarada dogma de fe, y si ellos con su clero y su pueblo deseaban la definición, y habiendo recibido respuesta afirmativa de casi todos los obispos, proclamó el 1 de noviembre de 1950, por la constitución Munificentissimus Deus, que era dogma revelado por Dios que «la Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, después de terminar el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo» («pronuntiamus, declaramus et definimus divinitus revelatum dogma esse: Immaculatam Deiparam Semper Virginem Mariam, expleto terrestris vitae cursu, fuisse corpore et anima ad caelestem gloriam assumptam»)

Ya antes había enseñado Pio XII, en el epílogo mariano de su encíclica Mystici Corporis (1943), que María «resplandece ahora en el cielo con la gloria del cuerpo y del alma, y reina juntamente con su Hijo»; Dz 2291.

b) Prueba de Escritura y de tradición.
No poseemos testimonios directos y explícitos de la Sagrada Escritura. La posibilidad de la asunción corporal antes del nuevo advenimiento de Cristo no queda suprimida por 1 Cor 15, 23, ya que la muerte redentora de Cristo consumó la redención, comenzando la salud de la plenitud de los tiempos que predijeran 'los profetas. La probabilidad de la asunción la sugiere Mt 27, 52-53: «Y abriéronse los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido se levantaron; y salidos de los sepulcros, después de su resurrección [la de Cristo], vinieron a la santa ciudad, y se aparecieron a muchos». Según la interpretación más probable, y que ya propusieron los padres más antiguos, el «levantarse de los santos» fue una definitiva resurrección y glorificación. Ahora bien, si algunos justos del Antiguo Testamento consiguieron ya la salvación completa inmediatamente después de consumada la obra de la redención, entonces es posible y probable que también le fuera concedida a la Madre del Señor.

La teología escolástica se basa en la plenitud de gracia testimoniada en Lc 1, 28 para probar la asunción corporal y la glorificación de María. La Virgen, como «la muy agraciada» de Dios, quedó preservada de la triple maldición del pecado (Gen 3, 16-19), incluso de volver al polvo de la tierra (cf. SANTO Tomas, Expos. salut. ang.). En la mujer vestida del sol (la que nos habla Apoc 12, 1) y en la cual el vidente, con mirada profética, representa a la Iglesia en la figura de la Madre de Dios) ve la teología escolástica la representación de la Madre de Dios glorificada. Los padres y teólogos refieren también en sentido típico al misterio de la asunción corporal de María algunos pasajes, como Ps 131, 8: «Levántate, oh Yahvé, [y dirígete] al lugar de tu descanso, tú y el arca de tu majestad» (el arca de la alianza, construida de madera incorruptible, es tipo del cuerpo incorruptible de María) ; Apoc 11, 19: «Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su alianza quedó visible» ; Cant 8, 5: «¿Quién es ésta que sube del desierto [Vg: rebosante de delicias], recostada sobre su amado?»

La Iglesia celebra la fiesta del tránsito de María (Dormitio), en Oriente desde el siglo vr, y en Roma, por lo menos, desde fines del siglo vii (Sergio I, 687-701). Fue objeto primitivo de la fiesta la muerte de María, mas pronto apareció la idea de la incorrupción de su cuerpo y de su asunción a los cielos. El título de Dormitio se cambió en el de Assumptió (Sacramentarium Gregorianum). En los textos litúrgicos y patrísticos de los siglos viii/ix se halla claramente testimoniada la idea de la asunción corporal. Por influjo del Seudo-Jerónimo (cf. infra) surgió durante largo tiempo la incertidumbre de si la asunción corporal pertenecía también a la conmemoración de la fiesta. Desde la alta edad media se fue imponiendo cada vez más la respuesta afirmativa, y hace ya mucho tiempo que predomina por completo.


FUENTE: . CONSTITUCIÓN Munificentissimus Deus
                   Manual de Teología Dogmática

martes, 7 de agosto de 2012

Dogma de la maternidad Divina de Maria

1. ΜARÍA ES VERDADERA MADRE DE DIOS

María es verdadera Madre de Dios (de fe).

Magisterio de la Iglesia
CONCILIO DE EFESO, 431

D-111a Pues, no decimos que la naturaleza del Verbo, transformada, se hizo carne; pero tampoco que se trasmutó en el hombre entero, compuesto de alma y cuerpo; sino, más bien, que habiendo unido consigo el Verbo, según hipóstasis o persona, la carne animada de alma racional, se hizo hombre de
modo inefable e incomprensible y fué llamado hijo del hombre, no por sola voluntad o complacencia, pero tampoco por la asunción de la persona sola, y que las naturalezas que se juntan en verdadera unidad son distintas, pero que de ambas resulta un solo Cristo e Hijo; no como si la diferencia de las
naturalezas se destruyera por la unión, sino porque la divinidad y la humanidad constituyen más bien para nosotros un solo Señor y Cristo e Hijo por la concurrencia inefable y misteriosa en la unidad... Porque no nació primeramente un hombre vulgar, de la santa Virgen, y luego descendió sobre El el Verbo; sino que, unido desde el seno materno, se dice que se sometió a
nacimiento carnal, como quien hace suyo el nacimiento e la propia carne... De esta manera [los Santos Padres] no tuvieron inconveniente en llamar madre de Dios a la santa Virgen.

D-113 Can. 1. Si alguno no confiesa que Dios es según verdad el Emmanuel, y que por eso la santa Virgen es madre de Dios (pues dio a luz carnalmente al Verbo de Dios hecho carne), sea anatema.
Fuente:El Magisterio de la Iglesia Enrique Denzinger.

Prueba de la Sagrada Escritura y de la tradición

La Sagrada Escritura enseña la maternidad divina de María,
aunque no con palabras explícitas, pues por un lado da
testimonio de la verdadera divinidad de Cristo , y por otro testifica también la verdadera maternidad de María. María es llamada en la Sagrada Escritura : «Madre de Jesús» (Ioh 2, 1), «Madre de El [de Jesús]» (Mt 1, 18; 2, 11, 13 y 20; 12, 46; 13, 55), «Madre del Señor» (Lc 1, 43). El profeta Isaías anuncia claramente la verdadera maternidad de María : «He aquí que la Virgen concebirá y parirá un hijo, y llamará su nombre Emmanuel» (7, 14). Con palabras muy parecidas se expresa el ángel en la embajada que trae a María : «He aquí que concebirás en tu seno y parirás un hijo, a quien darás por nombre Jesús» (Lc 1, 31). Que María sea Madre de Dios está dicho implícitamente en las palabras de Lc 1, 35: «Por lo cual
también lo santo que nacerá [de ti] será llamado Hijo de
Dios», y en Gal 4, 4: «Dios envió a su Hijo, nacido de mujer». La mujer que engendró al Hijo de Dios es la Madre
de Dios.

Los santos padres más antiguos, igual que la Sagrada
Escritura, enseñan la realidad de la verdadera maternidad
de María, aunque no con palabras explícitas. SAN IGNACIO
DE ANTIOQUÍA dice : «Porque nuestro Señor Jesucristo fue
llevado por María en su seno, conforme al decreto de Dios
de que naciera de la descendencia de David, mas por obra
del Espíritu Santo» (Eph. 18, 2). SAN IRENEO se expresa
así: «Este Cristo, que como Logos del Padre estaba con el
Padre... fue dado a luz por una virgen» (E_pid. 53). Desde el
siglo III es corriente el uso del título Theotoko. De ello dan
testimonio Orígenes (un testimonio, supuestamente anterior,
de Hipólito de Roma es probablemente interpolado),
Alejandro de Alejandría, Eusebio de Cesarea, Atanasio,
Epifanio, los Capadocios, etc., y también Arrio y Apolinar de
Laodicea. SAN GREGORIO NACIANCENO escribe, hacia el
año 382: «Si alguno no reconociere a María como Madre de
Dios, es que se halla separado de Dios» (Ep. 101, 4). San
Cirilo de Alejandría fue el principal defensor, contra Nestorio,
de este glorioso título mariano.

A la objeción de Nestorio de que María no era Madre de
Dios porque de ella no había tomado la naturaleza divina,
sino únicamente la humana, se responde que no es la
naturaleza como tal, sino la persona («actiones sunt
suppositorum»), la que es concebida y dada a luz. Como
María concibió y dio a luz a la persona del Logos divino, que
subsistía en la naturaleza humana, por ello es verdadera
Madre de Dios. Así pues, el título de Theotokos incluye en sí
la confesión de la divinidad de Cristo.
Fuente:MANUAL DE TEOLOGÍA DOGMÁTICA Ludwig Ott

La maternidad divina de María desde el Catecismos de la Iglesia Católica

495 Llamada en los Evangelios "la Madre de Jesús"(Jn 2, 1; 19, 25; cf. Mt 13, 55, etc.), María es aclamada bajo el impulso del Espíritu como "la madre de mi Señor" desde antes del nacimiento de su hijo (cf Lc 1, 43). En efecto, aquél que ella concibió como hombre, por obra del Espíritu Santo, y que se ha hecho verdaderamente su Hijo según la carne, no es otro que el Hijo eterno del Padre, la segunda persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia confiesa que María es verdaderamente Madre de Dios ["Theotokos"] (cf. DS 251).

466 La herejía nestoriana veía en Cristo una persona humana junto a la persona divina del Hijo de Dios. Frente a ella S. Cirilo de Alejandría y el tercer concilio ecuménico reunido en Efeso, en el año 431, confesaron que "el Verbo, al unirse en su persona a una carne animada por un alma racional, se hizo hombre" (Dz111a). La humanidad de Cristo no tiene más sujeto que la persona divina del Hijo de Dios que la ha asumido y hecho suya desde su concepción. Por eso el concilio de Efeso proclamó en el año 431 que María llegó a ser con toda verdad Madre de Dios mediante la concepción humana del Hijo de Dios en su seno: "Madre de Dios, no porque el Verbo de Dios haya tomado de ella su naturaleza divina, sino porque es de ella, de quien tiene el cuerpo sagrado dotado de un alma racional, unido a la persona del Verbo, de quien se dice que el Verbo nació según la carne" (DS113).


miércoles, 1 de agosto de 2012

A propósito de la Asuncion de Maria,los Dogmas Mariano



1. Concepto de Dogma
Por dogma en sentido estricto entendemos una verdad directamente (formalmente) revelada por Dios y propuesta como tal por la Iglesia para ser creída por los fieles. El concilio del Vaticano I declara : «Fide divina et catholica ea omnia credenda sunt, quae in verbo Dei scripto vel tradito continentur et ab Ecclesia sive solemni iudicio sive ordinario et universali magisterio tanquam divinitus revelata credenda proponuntur» ;
[Del objeto de la fe]." Ahora bien, deben creerse con fe divina y
católica todas aquellas cosas que se contienen en la palabra de Dios escrita o tradicional, y son propuestas por la Iglesia para ser creídas como divinamente reveladas, ora por solemne juicio, ora por su ordinario y universal magisterio".
D-1792

El concepto de dogma comprende, por tanto, estos dos elementos :
a. La inmediata revelación por parte de Dios («revelatio immediate divina o revelatio formalis»). La verdad en cuestión tiene que haber sido revelada inmediatamente por Dios, bien sea expresamente (explicite) o implícitamente (implicite), y debe hallarse contenida, por tanto, en las fuentes de la revelación ; en la Sagrada Escritura o en la tradición.


b. Que haya sido propuesta por el magisterio eclesiástico (propositio Ecclesiae). Tal proposición no solamente incluye la notificación de una doctrina de fe, sino al mismo tiempo la obligación de creer esa verdad propuesta. Esto puede hacerlo la Iglesia, bien de forma extraordinaria por una solemne definición del Papa o de un concilio universal (iudicium solemne), o por el magisterio ordinario y universal de toda la Iglesia (magisterium ordinarium et universale).
Qué cosa constituya enseñanza universal de la Iglesia es fácil inferirlo si se examinan los catecismos publicados por los obispos en sus diócesis.

El dogma en sentido propio es objeto de la fides divina et catholica : es objeto de fe divina por proceder de una revelacióndivina, y es objeto de fe católica por ser propuesto por el magisterio infalible de la Iglesia. 

FUENTE: TEOLOGIA DOGMATICA


MATERNIDAD DE MARIA.DE FE



La solemne proclamación de la maternidad divina de María, tuvo lugar en el Concilio de Efeso (431), en el que se definio contra nestorio la unicidad de  la persona divina en Cristo. Consiguientemente Maria era verdaderamente Madre De Dios:
D-111a  Pues, no decimos que la naturaleza del Verbo, transformada, se hizo carne; pero tampoco que se trasmutó en el hombre entero, compuesto de alma y cuerpo; sino, más bien, que habiendo unido consigo el Verbo, según hipóstasis o persona, la carne animada de alma racional, se hizo hombre de modo inefable e incomprensible y fué llamado hijo del hombre, no por sola voluntad o complacencia, pero tampoco por la asunción de la persona sola, y que las naturalezas que se juntan en verdadera unidad son distintas, pero que de ambas resulta un solo Cristo e Hijo; no como si la diferencia de las naturalezas se destruyera por la unión, sino porque la divinidad y la humanidad constituyen más bien para nosotros un solo Señor y Cristo e Hijo por la concurrencia inefable y misteriosa en la unidad... Porque no nació primeramente un hombre vulgar, de la santa Virgen, y luego descendió sobre El el Verbo; sino que, unido desde el seno materno, se dice que se sometió a nacimiento carnal, como quien hace suyo el nacimiento e la propia carne... De esta manera [los Santos Padres] no tuvieron inconveniente en llamar madre de Dios a la santa Virgen.

D-142b Confesamos, consiguientemente, a nuestro Señor Jesucristo Hijo de Dios unigénito, Dios perfecto y hombre perfecto, de alma racional y cuerpo, antes de los siglos engendrado del Padre según la divinidad, y el mismo en los últimos días, por nosotros y por nuestra salvación, nacido de María Virgen según la humanidad, el mismo consustancial con el Padre en cuanto a la divinidad y consustancial con nosotros según la humanidad. Porque se hizo la unión de dos naturalezas, por lo cual confesamos a un solo Señor y a un solo.

VIRGINIDAD DE MARIA .DE FE

D-429 Y, finalmente, Jesucristo unigénito Hijo de Dios, encarnado por obra común de toda la Trinidad, concebido de María siempre Virgen, por cooperación del Espíritu Santo, hecho verdadero hombre, compuesto de alma racional y carne humana, una sola persona en dos naturalezas, mostró más claramente el camino de la vida. El, que según la divinidad es inmortal e impasible, El mismo se hizo, según la humanidad, pasible y mortal; El también sufrió y murió en el madero de la cruz por la salud del género humano, descendió a los infiernos, resucitó de entre los muertos y subió al cielo; pero descendió en el alma y resucitó en la carne, y subió juntamente en una y otra; ha de venir al fin del mundo, ha de juzgar a los vivos y a los muertos, y ha de dar a cada uno según sus obras, tanto a los réprobos como a los elegidos: todos los cuales resucitarán con sus propios cuerpos que ahora llevan, para recibir según sus obras, ora fueren buenas, ora fueren malas; aquéllos, con el diablo, castigo eterno; y éstos, con Cristo gloria sempiterna.
Promulgado durante el concilio IV de Letrán (XII Ecuménico)
El concilio IV de Letrán es uno de los más solemnes que se han celebrado en la Iglesia. Inocencio III 1198 1216, que había logrado la unidad de Europa, quiso emprender una serie de reforma de la Iglesia. Hubo tres secciones solemnes y se promulgaron 70 capítulos doctrinales dogmáticos.
En el capítulo I  ES UNA PROFESIÓN DE FE que se inspira en el concilio XI de Toledo. En ella se afirma la virginidad de María “siempre Virgen”, como ya lo había hecho el Lateranse del año 649 :
254 DZ D-255 Can. 2. Si alguno no confiesa, de acuerdo con los Santos Padres, propiamente y según la verdad que el mismo Dios Verbo, uno de la santa, consustancial y veneranda Trinidad, descendió del cielo y se encarnó por obra del Espíritu Santo y de María siempre Virgen y se hizo hombre, fue crucificado en la carne, padeció voluntariamente por nosotros v fué sepultado, resucitó al tercer día, subió a los cielos, está sentado a la diestra del Padre y ha de venir otra vez en la gloria del Padre con la carne por El tomada y animada intelectualmente a juzgar a los vivos y a los muertos, sea condenado[v. 2, 6, 65 v 215].
FUENTE:DENZINGER MAGISTERIO DE LA IGLESIA

INMACULADA CONCEPCION. DE FE

La fiesta de la Inmaculada fue declarada de precepto por Clemente XI (1700-1721) para toda la Iglesia universal. Pío IX creyó llegado el momento de sancionar con su supremo magisterio una doctrina que siempre había estado implícita en la fe de la Iglesia. Asegurada la unanimidad con que el pueblo cristiano mantenía su creencia en el privilegio de María, Pío IX consultó a 20 teólogos: 17 dieron su voto favorable. El 02 de febrero de 1848 escribió la encíclica Ubi primun, consultando al episcopado universal. De 603 obispos, 546 respondieron favorablemente a la definición. Desde el 22 de marzo al 1 de de diciembre se pulió el texto de la bula. El 08 de diciembre se publico la bula "Ineffabilis Deus" y en ella la solemne definición de este dogma mariano.
FUENTE:BULA DEFINITORIA INEFFABILIS DEUS PIO IX  
 ENCÍCLICA UBI PRIMUM

 
ASUNCION DE MARIA. DE FE


Casi un siglo después de la definición de la Concepción Inmaculada de Maria, defendía su Santidad Pio XII EL Dogma de la Asunción de María al cielo en Cuerpo y alma. A diferencia de la doctrina sobre la Inmaculada Concepción, está de la Aunción de María se encuentra de un modo más  firme en la tradición antigua de la Iglesia
44. Por tanto, después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces e invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para acrecentar la gloria de esta misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, por la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y por la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma de revelación divina que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celeste.
CONSTITUCION APOSTÓLICA (MUNIFICENTISSIMUS DEUS) SOBRE EL DOGMA DE LA ASUNCION:CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA



 
Notas y  Censuras Teológicas
Se conocen como notas teológicas las calificaciones que suelen utilizarse para  designar el grado de certeza que cabe atribuir a una determinada afirmación, y las censuras indican la intensidad o radicalidad con que se apartan de la verdad revelada.
A) de fe, es la nota usada para designar aquellas verdades que pertenecen al deposito de la revelación. Suelen distinguirse entre proposiciones de fe divina y de fe divina católica, según estén contenidas en la revelación o que, además, hayan sido propuesta como tales por el Magisterio; es  lo que, también se llama de fe definida. La censura contraria es herética o herejía cuando se opone a un dogma. Ejemplo Jesucristo es el Hijo de Dios hecho hombre
B) Próxima a la fe y teológicamente cierta  son las notas que designa aquellas propociones que, según opinión casi universal de los teólogos, están formalmente contenidas en el depósito de la revelación; o están de tal modo vinculada a un dogma, que su verdad está asegurada, pues no se ve como puede negarse la una sin negar la otra. Negativamente las censuras son próximas a la herejía y erróneas. Ejemplo:la existencia de Adán y Eva..

C)Sentencia común, nota usada para aquellas doctrinas que son defendidas comúnmente por los autores católicos como verdaderas y en conexión con lo revelado, pero sin afirmarlo con la misma fuerza que las anteriores. La censura es temeraria, pues contradice, sin razones suficiente, la nota anterior. Es sentencia común, la existencia del ángel custodio de cada persona.
D)Doctrina segura es la nota de la doctrina que puede ser enseñada sin temor, ya que concuerda con la doctrina cristiana y sirve par promover la recta praxis y la piedad de los fieles. La censura es doctrina no segura o doctrina que no puede enseñarse con seguridad, es decir, se temen que sean erróneas o que puedan producir efectos pernicioso y, por lo tanto, se prohíbe difundir de manera indiscriminada. Doctrina segura es entregar la vida trabajando por Dios.